HISTORIA DE SU INVENCION
Es siempre oportuno siempre conocer los detalles  que contribuyeron a una invención tan útil. Así se forma un criterio de la labor realizada por los hombres que marcaron una ruta en cualquiera de las manifestaciones progresistas de los pueblos.
En 1756, debía construirse por tercera vez, frente a las costas de Inglaterra, no lejos de la Bahía Plymounth, sobre los peñascos de Eddystone, un faro que varios temporales  habían destruido en diversas ocasiones. Realizaba esta obra, el ingeniero Juan Smeaton, quien recordó que en época de los romanos se había ensayado una especie de cemento hidráulico. Con este antecedente realizó una serie de investigaciones que llegaron a darle una mezcal, después de molerlas y calcinarlas, que tenía la virtud de endurecerse por la acción del agua. Con ese material construyó el faro y 123 años después, cuando hubo que demolerse se necesitó hacerlo con grandes cantidades de dinamita, debido a la consistencia que había adquirido.
El rudo albañil de Leeds,  Inglaterra, inventor 
del cemento portland y sus hijos
Tal hecho, un éxito indudable para Smeaton, despertó en Inglaterra un interés considerable. También en Francia y Alemania se plegaron a la tarea de tentar, esta vez con poco éxito, la búsqueda de las sustancias, ya que no había dejado mayores antecedentes sobre aquella primitiva composición utilizada en el faro.
Es entonces en 1824 que Joseph Aspdin, simple albañil inglés residente en Leeds, consigue la fabricación  de un material que se obtenía de la trituración y calcinación de la piedra calcárea que se recogía en los caminos, con una mezcla de arcilla y luego molidos en unas máquinas especies de molinos de viento. Se sometía a calcinación en hornos primitivos y el resultante obtenido se pulverizaba, y se obtenía un cemento que por su semejanza, color y dureza era parecido a las piedras de las canteras de Portland, Inglaterra. En virtud de esa semejanza, Joseph Aspdin, denominó a este producto “Cemento Portland”, considerándolo por esta razón invento y de acuerdo  a antecedentes que obran en el archivo en Westminter, Inglaterra. Registrado bajo el número 5022.
ACTA DE INVENCION
“A todos a quienes venga la presente, yo, Joseph Aspdin, de Leeds, en el Condado de York, albañil, saludo. EN VISTA DE QUE su Majestad el Rey Jorge Cuarto por la Patente con el Gran Sello de la Gran Bretaña, fechada en Westminster el 21 de Octubre, el 5º año de su reinado, me concedió  a mi, dicho Joseph Aspdin, mis ejetores, administradores y sucesores en cualquier tiempo en el período de años aquí citados legalmente, pueden hacer uso, ejercer y vender dentro de Inglaterra, Gales y el pueblo de BerwickuponTweed mi invención de ““UNA MEJORA EN LOS MODOS DE PRODUCIR UNA PIEDRA ARTIFICIAL”, en cuya Patente se contiene una condición, obligándome el dicho Joseph Aspdin por escritura firmada y sellada por mi, describir la naturaleza de mi Invención y en manera tiene que ser desempeñada la misma y hacer que la misma sea registrada en la Cancillería del Alto Tribunal de su Majestad dentro de dos meses de calendario próximo e inmediatamente después de la fecha de la citada Patente (según y por la misma) haciéndose a ella referencia.
AHORA SE HACE SABER que cumpliendo con dicha condición, yo, el dicho Joseph Aspdin, declaro aquí la naturaleza de dicha Invención y la manera en la cual la misma tiene que ser desempeñada, se describen particularmente en la siguiente descripción (es decir) : Mi método de hacer un cemento o piedra artificial para revocar edificios, aguas corrientes, cisternas o cualquier otro objeto a que puede ser aplicable (y que yo llamo cemento portland) es como sigue:
Yo tomo una cantidad específica de caliza, tal como la generalmente usada para hacer o reparar caminos y la tomo de los caminos después de haber sido reducida a polvo, pero si no puedo obtener suficiente cantidad de la anterior de los caminos, obtengo la caliza misma y causo que sea calcinado el polvo o la caliza. Luego tomo una cantidad de tierra arcillosa y la mezclo con agua a un estado que se acerque a la impalpabilidad ya sea por trabajo manual o maquinaria. Después de ese procedimiento pongo la mezcla anterior en un recipiente para evaporación, ya sea por el calor del sol o sometiéndolo a la acción  del fuego o vapor, llevado en tubos o conductos de bajo o cerca del recipiente hasta que el agua se haya evaporado completamente. Luego parto dicha mezcla en trozos adecuados y los calcino en un horno parecido a un horno de cal hasta que el ácido carbónico sea enteramente expedido. La mezcla así calcinada se debe moler, batir o pisar para hacerla polvo fino y se halla entonces en estado apropiado para hacer cemento o piedra artificial. Este polvo deberá ser mezclado con suficiente cantidad de agua para darle consistencia de mortero y de este modo aplicado a los propósitos que se necesitan. En testimonio de lo cual, yo el Joseph Aspdin, firmo y sello la presente, el día 15 de diciembre del año de Nuestro Señor 1824.  Joseph (L. S.) Aspdin.
Y téngase en cuenta que el día 15 de diciembre del año de Nuestro Señor 1824, el arriba mencionado , Joseph Aspdin, vino ante nuestro dicho señor Rey en su Cancillería y reconoció la especificación mencionada y todo y todas las cosas en ellas contenidas y especificadas, en la forma arriba escrita. Y también la especificación arriba mencionada fue sellada de acuerdo con el tenor del Estatuto hecho para dicho objeto. Anotado el día 18 de diciembre en el año de Nuestro Señor 1824.
Las fechas que anteceden, de registro de la invención, sobre la preparación del cemento, atestiguan plenamente la paternidad adjudicada a Aspdin, con el material que pocos años después revolucionaría todo el sistema de construcciones, haciendo factible la realización de los gigantescos edificios.
Fuente: Anuario Diario “EL POPULAR” de Olavarría año 1935. Páginas 93 a 95.
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